30 Nov 2020

Villa Gesell: Gabriel Domínguez, «Gabito» para los amigos, era hijo único

Nota textual, salvo el título, extraída de la web de www.clarin.com. Informe firmado por los periodistas Victoria De Massi y Oscar Flores desde la ciudad donde se produjo la tragedia

Villa Gesell - GabitoGabriel, Nicolás, Agustín y Priscila. Cuatro nombres que por estas horas son sinónimo de tragedia. Cuatro historias de vida que ayer terminaron abruptamente en Villa Gesell. Ellos son los adolescentes que fallecieron como consecuencia de la caída de un rayo en una playa del balneario Áfrika, en la hora pico del día y en medio de una fuerte tormenta. Otras 21 personas terminaron heridas.

Gabriel Domínguez, Gabito para los amigos y familiares, tenía 20 años y era de Henderson, una localidad del oeste bonaerense de 10 mil habitantes. Era la primera vez que se iba de vacaciones con sus amigos. Eran cinco y el miércoles se subieron a un coche viejo y agarraron la Ruta 86 rumbo a la Costa Atlántica. Ellos planeaban pasar una semana pero las vacaciones terminaron antes: «Gabito» falleció calcinado bajo una de las carpas blancas del balneario ubicado en 123 y la playa.

«Nos habíamos refugiado adentro de una carpa hasta que pasara la tormenta. De repente sentimos una explosión y vimos a mi amigo tirado», contó Rafael Viñuela que junto a Uciel Calderón, Germán Salvucci y Julián Mateos viajaron a Gesell. Siguió, Rafael: «No tenía idea de lo que pasaba. Gabriel estaba como desmayado. Salí corriendo a buscar un médico y cuando llegó nos dijo que había muerto en el acto». Viñuela es uno de los 21 heridos. Como el resto fue asistido en el hospital por una quemadura en el brazo y hematomas en el cuerpo.

Gabriel era hijo único y había egresado el mes pasado del colegio Nacional de Henderson. Había conseguido trabajo hace un año en el boliche del pueblo, Planet, y era un apasionado de los fierros. Estaba de novio con Romanella Pereyra Noblia, estudiante de teclado en el Instituto Artístico Musical de Henderson. Ayer lamentó la muerte de su novio: «Algún día nos vamos a encontrar», escribió en su cuenta de Twitter.

Gesell foto de los chicos fallecidos

Agustín Irustia (17) y Priscila Ochoa (16) eran jugadores de vóley del club Lafinur, de San Luis. Él era buscado por varios clubes de la Liga Nacional por sus condiciones deportivas, había sido elegido el mejor jugador por el Círculo de Periodistas Deportivos de esa provincia y jugaba en el seleccionado provincial. Ella estaba en la etapa de iniciación con muy buena performance, según contó Tulio Lucero, actual jefe del Subprograma de Deportes del Gobierno, ex árbitro nacional de vóley.

Ambos estaban de vacaciones con sus respectivas familias. El padre de Agustín, Fabio Irustia (42), es profesor de gimnasia, arbitro y entrenador de vóley. Con Fabían «Garoto» Ochoa también dirigente del deporte, papá de Priscila, estaban juntos en Gesell hacía una semana. Ambas familias compartían juegos de vóley playero cuando cayó el rayo fatal.

El gobernador Claudio Poggi estaba vacacionando en la Costa cuando se enteró de la tragedia e inmediatamente viajó a Gesell para acompañar a los familiares. Desde allí instruyó a sus ministros para que declararan el luto oficial por tres días.

Como tantos jóvenes, Nicolás Ellena había elegido esa localidad balnearia para pasar las vacaciones con sus amigos. Y allí, mientras descansaba en la playa, encontró la muerte.

Nicolás tenía 19 años y era de 9 de Julio, pero estudiaba el profesorado de Educación Física en la ciudad de Junín, a unos 100 kilómetros. El joven vivía con su familia en una casa en las afueras de 9 de Julio, y también era amante del deporte.

Informe: Victoria De Massi y Oscar Flores