23 Sep 2021

Una vecina de Garré publicó en su Facebook y autorizó a Infoecos a levantar un crítico post sobre la situación de los caminos

«Y en el campo vive gente, seres humanos con necesidades, que sufren y que trabajan, que invierten (y no una especie de simios) y saben que, está ahí, en el campo, toda nuestra producción», escribe la docente Susana Mercadín

Inundaciones

Hoy domingo salimos a recorrer calles y ver por donde todavía se pueda pasar.
Como siempre mis recuerdos me trasladan a otros tiempos.
… A otras inundaciones.
…A cuando tenía 8 años y me descompuse de apendicitis, vivíamos en el campo, mi mamá no se dejó estar y me cargó en el Falcón de mi abuelo Gerardo, para llevarme al médico. Tuvimos que pasar por arriba de los rieles del ferrocarril, único lugar que no había agua.
…A cuando comencé a trabajar de maestra. Iba a la escuela de Fortín Deheza, de mi casa a solo 5 km. Pero una inundación, impedía llegar y tenía que venir hasta Garré y de ahí por ruta, doblar en la calle que va por lo de Roberto Beneítez, en total como 50 km hacía para no faltar a clase.
….A esas tardecitas de verano saliendo al patio, escuchando un concierto de sapos, ranas y vaya a saber que otro animalito sonoro tratando de deleitar con su canto, ese mismo, que al pasar el tiempo, al oírlo, se transformaba en un nudo en la boca el estómago, por la angustia de saber que el agua no se iba a ir pronto, porque la fauna característica se había instalado.
…A un Chevrolet bordó, que mi papá cubrió por debajo del motor con un hule, convirtiéndolo en anfibio, pasaba por cualquier laguna y no se “mojaba”.
…A una tarde en que se cortó la luz en casa, en el campo, tuvimos que pedir auxilio porque se oscurecía, y salimos a la calle, antes habíamos escrito en un papel, SIN LUZ, AVISAR A LA COOPERATIVA, ese papel lo metimos en una bolsa y esa bolsa la atamos a un palo y salimos para el camino vecinal. Íbamos a clavarlo en la tranquera para que cuando alguien pasara, lo lleve hasta el pueblo y avise. Pero al llegar ahí, escuchamos el ruido de un motor, venía muy lento, atravesando, lagunas, barros y cortadas, cuando se acercó, era Horacio Marino, con la camioneta llena de personas, vecinos que había ido levantando en el camino para llevarlos al pueblo a buscar lo necesario.
Por qué la solidaridad es lo que caracterizó y caracteriza a estos vecinos. El que podía pasar traía para todos.
Y hablando de solidaridad, mi padre tenía tractor, y había preparado cadenas por si alguien se encajaba, salía a sacar gente del pantano fuera la hora que fuera, también con los vecinos arreglaban calles, hacían zanjas, para desagotar lagunas.
Esta reseña anterior es para indicar que inundaciones siempre hubo.
Y gracias a Dios por el avance de la tecnología, ya no necesitamos escribir en un papel y clavarlo en la tranquera para pedir ayuda. Existe un cambio importantísimo en las comunicaciones. Sabemos y podemos prevenir catástrofes, existen varios sistemas que nos dicen días de lluvias hasta las horas, podrán existir errores mínimos, pero sabiendo la geografía del lugar, la chatura y el poco desnivel del terreno, sabemos que si llueve más que la mínima esperada, nos vamos a inundar. Y en el campo vive gente, seres humanos con necesidades, que sufren y que trabajan, que invierten (y no una especie de simios) y saben que, está ahí, en el campo, toda nuestra producción.
Quiero hacer un reconocimiento a todos mis vecinos, y en ellos a todos los que aún viven en el campo y van a seguir viviendo aunque se corten todos los caminos.
Es una pena:

– Ver las calles sin cunetas, con la tierra, que casi tapa los alambrados, convertidas en verdaderas bateas repletas de agua.
– Que no exista un plan serio de arreglo, atención y mejoramientos de caminos.
– Oír decir a las autoridades que se priorizó el camino a las escuelas y saber que están todos los caminos anegados.

En esta noche, donde se escucha el viento norte soplar fuerte y ya todos sabemos que anuncia, me pregunto:
Qué va a pasar si sigue lloviendo?
Qué plan tienen pensado para esta emergencia?
Como vamos a hacer para sacar la producción?
Respuestas que necesitamos todos, los del campo y los del pueblo, los bonaerenses y los argentinos. Y para los que la inventaron, los de este y los del otro lado de la grieta.

Escribe: Susana Mercadín (vecina y docente de Garré)