20 Ago 2019

Se acentúa la injerencia de los ecuatorianos y la Democracia es más marketinera

Quisiera que estos «bancados» con fondos del erario público nacional y/o provincial, le digan la verdad y nada más que la verdad a los habitantes, o aconsejen a sus «patrones circunstanciales», a que lo hagan.
Los «timbreados» o «visitados» por los aspirantes a las cámaras legislativas, son recibidos con evidente afecto artificial. Por desgracia, hay miles y miles que se identifican con este proceder

Urnas

Por Jorge Matheus.

Después de 44 años de profesión – comencé a los 16 años – creo tener derecho a exponer a través de los medios y muy especialmente en las redes sociales, donde nos leen,lo que da mayores posibilidades para el análisis y reflexión, que ha logrado colmar la paciencia el sistema comunicacional de los ecuatorianos contratados por #Cambiemos y #UnidadCiudadana. Son quienes degradan la Democracia, la que por sí tiene muchas deudas con el Pueblo argentino, al hacerla más Marketinera, e incrementar la Hipocresía de quienes se meten en la política y ocupan o intentan espacios en los más altos niveles.

Quisiera que estos «bancados» con fondos del erario público nacional y/o provincial, le digan la verdad y nada más que la verdad a los habitantes, o aconsejen a sus «patrones circunstanciales», a que lo hagan.

Los «timbreados» o «visitados» por los aspirantes a las cámaras legislativas, son recibidos con evidente afecto artificial. Por desgracia, hay miles y miles que se identifican con este proceder.

La política tiene mucho de puesta en escena, pero esta forma en que se está haciendo en provincia de Buenos Aires, muy especialmente, es teatralmente vergonzosa.

Invitaría a las señoras que se han floreado, por ejemplo, en La Matanza y Mar del Plata, a que recorran los barrios de los más necesitados; de los que padecen la falta de desarrollo desde hace años; de los que se quedan diariamente sin presente; de los que no tienen agua; cloacas; gas; de los que padecen frío; de los que hacen largas colas en los hospitales públicos; de los que se inundan en las grandes ciudades o en el campo, a cara despojada y sin aviso previo. Les anticipo con todo respeto que se van a comer más de una puteada.

Ortega y Gasset escribió inteligentemente: «Argentinos, a las cosas». Sigue la política vernácula sin incorporarlo a la acción cotidiana, escuchando los experimentos de quienes por más encuestas que realicen, poco y nada entienden de los sentimientos y sufrimientos que están encarnados en millones de argentinos.