27 Jun 2019

Roberto Lavagna arma su posible candidatura presidencial con dirigentes conocidos y ninguno es de esta región

Roberto Lavagna, de acuerdo a lo que se señala en distintos ámbitos, ya está decidido a ser pre candidato a presidente de la Nación. Con escasa estructura político partidaria, quién fuera ministro de economía de Duhalde y Kirchner, se anota. Cuenta con el respaldo de un buen número de dirigentes y ya se realizan reuniones en diferentes lugares del territorio nacional para respaldarlo. En lo que hace específicamente a la provincia de Buenos Aires, ya cuenta con escuderos como Margarita Stolbizer, Eduardo Camaño, Alejandro «Topo» Rodríguez y Juan Amondarain. Algunos se atreven a señalar que la semana próxima se sumará Eduardo «Bali» Bucca (Bolívar), actual diputado nacional y hombre de extrema confianza de Marcelo Tinelli.

Roberto Lavagna con Margarita Stolbizer – Foto: clarin.com

Los nombres mencionados hacen pensar que serán ellos los peldaños que necesita Lavagna para armar en territorio bonaerense, el más difícil por un sinnúmero de características, pero fundamentalmente por su enorme densidad demográfica y geográfica.

En esta región de la provincia, hace unos días atrás, en ciertos medios se le dio especial importancia a una reunión que se concretó en Chacabuco y a la que asistió Margarita Stolbizer. El objetivo de quien fuera compañera de Massa en las presidenciales del 2015, tratar de tomarle el pulso a sus seguidores y, a la vez, dar una demostración de peso político significativo dentro de las incipientes filas de Lavagna, dirigente de 76 años que ya tiene sede para poder funcionar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: oficinas sobre la calle Paraguay a escasos metros de la avenida 9 de Julio.

Dos nombres suenan para integrarse a las filas del lavagnismo, al menos en Trenque Lauquen, en los últimos días. Lucas Castrillón que ha incursionado sin suerte a nivel electoral y Raúl Feito, ex intendente municipal y que probara la alternativa de continuar en el 2015, donde no le fue para nada bien.