26 Nov 2020

Proyecto del senador pampeano, Juan Carlos Marino, sobre trasplantes de órganos aprobado por unanimidad

La flamante norma debe su nombre a Justina Lo Cane, la niña de 12 años que falleció el 22 de noviembre último a la espera de un trasplante de corazón. Ezequiel y Paola Lo Cane, padres de Justina, presenciaron la sesión junto al impulsor del proyecto

Los padres de Justina Lo Cane, la chica que inspiró la nueva ley de donación de órganos. Foto: Clarín

La Cámara de Diputados sancionó este miércoles por unanimidad -202 votos- la denominada “ley Justina”, que reemplaza a la actual Ley 24.193 de Trasplante de Órganos y Tejidos, y que convierte en donante a toda persona mayor de 18 años, salvo que exprese su oposición.

La flamante norma debe su nombre a Justina Lo Cane, la niña de 12 años que falleció el 22 de noviembre último a la espera de un trasplante de corazón. Ezequiel y Paola Lo Cane, padres de Justina, presenciaron la sesión junto al impulsor del proyecto, el senador radical Juan Carlos Marino.

La flamante ley regula las actividades vinculadas a la obtención y utilización de órganos, tejidos y también células -antes no contempladas-, incluyendo la investigación, promoción, donación, extracción, preparación, distribución, el trasplante y su seguimiento.

El proyecto aprobado indica que la ablación de órganos o tejidos podrá realizarse sobre toda persona capaz mayor de 18 años “que no haya dejado constancia expresa de su oposición a que después de su muerte se realice la extracción”.

En el artículo 31 se mantiene la posibilidad de manifestar en forma expresa su voluntad negativa o afirmativa a la donación; restringir de un modo específico su voluntad afirmativa a determinados órganos; o condicionar su finalidad.

Además, se dejan explicitados los derechos de donantes y receptores a la intimidad, privacidad y confidencialidad; a la integridad; a la información, y al trato equitativo e igualitario. También se establece la prioridad en el traslado aéreo y terrestre de pacientes operativos en curso.

Otro de los aspectos importantes es que los hospitales públicos y privados deberán contar con servicios de procuración destinados a la donación de órganos y tejidos, que permitan garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante.

Asimismo, se incorpora la donación renal cruzada; se simplifican y optimizan los procesos que requieren intervención judicial; y se suma un capítulo dedicado al abordaje del tema de la donación y trasplante de órganos en los medios de comunicación.

Para garantizar que la infraestructura médica del país esté en condiciones de cumplir con la ley, se destina un 20% del presupuesto del INCUCAI a la capacitación permanente de todos los profesionales que participan en la ablación.

Fuente: http://www.parlamentario.com