28 Nov 2021

Prisión para los hermanos Gualtieri y uno de sus socios

Los hermanos Gualtieri fueron importantes empresarios de la construcción durante las décadas de los 80 y 90. Es dable recordar que tuvieron a su cargo con una empresa que llevaba el apellido de ambos, la construcción de gran parte de los canales derivadores de agua desde el Oeste de Buenos Aires, hasta Bragado

Retroexcavadora
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Luego de una infinidad de pruebas aportadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Justicia de Mar del Plata condenó a Victorio y Saverio Gualtieri, junto con otro directivo de la firma VAG SA, a penas de prisión tras comprobarse la utilización del régimen de promoción industrial que regía en la década del ’90, para lograr el diferimiento en el pago del IVA y ganancias por 4,5 millones de pesos.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata, integrado por los jueces Roberto Falcone, Mario Portela y Néstor Parra, resolvió una pena de dos años de cárcel para Victorio Gualtieri, mientras que su hermano Saverio y su entonces socio Hugo Barreña, fueron condenados a un año y seis meses de prisión. Además, los tres empresarios recibieron diez años de inhabilitación para obtener beneficios fiscales.

Cabe recordar que los hermanos Gualtieri fueron importantes empresarios de la construcción que, durante las décadas de los 80 y 90, resultaron adjudicatarios de la mayoría de las obras públicas por la gobernación de Duhalde, incluso recibieron créditos del Banco Provincia de Buenos Aires, que jamás devolvieron. Es dable recordar que tuvieron a su cargo con una empresa que llevaba el apellido de los dos primeros mencionados, la construcción de gran parte de los canales derivadores de agua desde el Oeste de Buenos Aires, hasta Bragado.

Gualtieri, Victorio
Gualtieri, Victorio

La causa fue iniciada por una denuncia de AFIP y durante el juicio se pudo comprobar la obtención fraudulenta de los reconocimientos necesarios para disfrutar de beneficios otorgados en el marco de la Ley 22021. Para el Tribunal existió “un claro fin defraudatorio, expresado en las inveracidades vertidas en las solicitudes F-518, acerca del carácter de las inversiones; y asimismo la desviación del fin promocional al cual estaban orientados los fondos supuestamente invertidos”.

La maniobra consistía en invertir dinero en empresas de San Luis, La Rioja y Catamarca, incluidas en los regímenes de promoción, pero inmediatamente esos valores volvían a la empresa como préstamos, sin que la inversión se hiciera efectiva. Mediante ese mecanismo, se estima, los empresarios conseguían diferimientos impositivos por varios años y sin ningún tipo de interés.

Las pericias contables constataron irregularidades en las siguientes empresas promovidas: $ 800.000, en Impuesto a las Ganancias de la firma Valle Oeste; $ 346.138, en Impuesto al Valor Agregado por Manantial Oeste y otros 3.411.000 de la empresa Agronuez, también por IVA.

Según se pudo comprobar en el juicio, los empresarios “simulaban inversiones” en empresas promocionadas que obtuvieron los diferimientos de los pagos de tributos. El fallo indica que los jueces entendieron que «no puede pasarse por alto que los empresarios, como accionistas, eran beneficiarios de estas maniobras».