26 Jun 2019

Opinión: la grave acusación de «hdp» y las heridas que provoca al alma

Escribe: Jorge Matheus. Nunca ha sido una actitud personal tener veleidades religiosas o de superioridad, pero esta vez debo escribir porque sentí que dañaban una historia de vida apasionante de la que salieron dos hijos que la recuerdan orgullosos

Pepa y Antonio

En uno de los comentarios que volcaron en el sitio de Grupo Periodístico Trenque Lauquen, un inadaptado social me acusa de «hdp» y alguna otra consideración. Jamás haría referencia a semejante calificación si no se tratara de que mansillan el nombre de una MUJER EXCEPCIONAL bastante diferente a la que – posiblemente – él banque políticamente.

PEPA, a quienes muchos conocieron y son mis amigos virtuales, nunca pidió nada a cambio. Tampoco insultó o solicitó a quienes no estaban de acuerdo con ella que «pusiera los huevos». Por el contrario, debatía pero con la grandeza de los seres extraordinarios, que los hay y muchos.

PEPA, fue colaboradora y presidió instituciones de bien público con una pasión hasta desenfrenada.

PEPA, jamás le quedó debiendo a nadie. Solo contrajo deudas con ella misma. Podría haber, no lo hizo, caminar por las alfombras del Poder. Rechazó algunas propuestas. Prefirió estar en el llano y gritar con toda la voz que la distinguía que solo conocía las alfombras de la HONESTIDAD.

Nunca ha sido una actitud personal tener veleidades religiosas o de superioridad, pero esta vez debo escribir porque sentí que dañaban una historia de vida apasionante de la que salieron dos hijos que la recordamos orgullosos: «Perdona…no saben lo que hacen».