21 Jul 2019

Legislador pampeano del Frente Renovador presentó un proyecto vinculado con el uso del glifosato en zonas pobladas

El diputado provincial del Frente Renovador pampeano, Darío Hernández, presentó un proyecto para su tratamiento en la cámara consistente en la prohibición, dentro de un radio de 3 mil metros del límite de las plantas urbanas de municipalidades y comisiones de fomento, de glifosato.

Hernández, Darío (mate en mano)

El proyecto del legislador pampeano señala que la prohibición se extenderá dentro de un radio de mil quinientos metros cuando la aplicación se terrestre, agregando que las prohibiciones anteriores regirán también en relación a los establecimientos educativos rurales de la provincia.

En los fundamentos, Hernández alineado con Sergio Massa, meciona los fallos judiciales en la provincia de Buenos Aires, especialmente el de Pergamino donde el Juez Federal, doctor Carlos Villafuerte Ruzo, ha determinado la prohibición, como medida cautelar, de las fumigaciones áereas a menos de 600 metros de los barrios periféricos de la ciudad, a partir de un informe elaborado por peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que detectaron 18 agrotóxicos en el agua que consume la población, a través de la red urbana.

Más adelante, el legislador expone en similar sentido se ha expedido el juez federal de Entre Rios,  Dr. Pablo Ferreyra, que validaba una ordenanza de Gualeguaychu (Nº 12216/13) que declaraba a la ciudad “Libre de Glifosato”.

Luego de formular una crítica al presidente Macri y al gobernador de Entre Ríos, Hernández hace referencia a un proyecto presentado por el legislador del PJ -FPV del Chubut, José Grazzini, prohibiendo el uso de glifosato en todo el territorio provincial, como así también a uno elevado por la Diputada Nacional, Victoria Donda.

La parte final de los fundamentos, es sustanciosa y da lugar, aún más, al debate sobre este tema:

«En suma, la pelea de fondo es entre los pooles sojeros, el estado nacional, los diferentes estados provinciales y algunos municipios por un lado, cuyos recursos provienen del cultivo de la soja y de las retenciones que en consecuencia perciben, y por otro, la gente que sufre las consecuencias de  esta actividad que produce millones de dólares, pero también cáncer, malformaciones, y afecciones en la piel. Desde 2015 la OMS consideró cancerígeno “probable” al glifosato por resultar un perturbador endocrino, aunque la opinión no es admitida en forma unánime. La empresa multinacional Monsanto sin embargo, lo ha comercializado a través del producto “Round Up” que ahora pasó a manos del gigante BAYER. En este panorama se impone que las instituciones, entre ellas, el Poder Legislativo, tomen partido por la salud de la gente sancionando normas que prohíban las fumigaciones aéreas con glifosato, dentro de determinados límites. Vale mencionar que hace muy pocos días un tribunal de California ha condenado al grupo Monsanto a pagar 81 millones de dólares a un jubilado que sufre cáncer, por negligencia en relación al uso de glifosato marca “Round up”. En La Pampa la Ley N° 1173 y su Decreto reglamentario N° 618/90 establecen límites aún insuficientes, a nuestro criterio, para las actividades señaladas».