30 Oct 2020

«A pedido de la gobernadora, María Eugenia Vidal, realizaremos…tal o cual gestión o adoptaremos la siguiente medida»

Nota de Opinión: Jorge Matheus. En el oeste de la provincia de Buenos Aires casi ni es mencionada al hablarse de responsabilidades políticas en cuanto a la inundación. Solo se escucha su nombre cuando funcionarios de confianza o aliados políticos expresan, tanto en los medios a los que deciden atender o en las gacetillas de prensa. La mandataria bonaerense vino una sola vez a esta región en lo que va de su gestión para «embarrarse» un poco los zapatos e interiorizarse «in situ» del panorama

Vidal, Macri y R. Larreta
Vidal, Macri y R. Larreta

En el oeste de la provincia de Buenos Aires casi ni es mencionada al hablarse de responsabilidades políticas en cuanto a la inundación. Solo se escucha su nombre cuando funcionarios de confianza o aliados políticos expresan, tanto en los medios a los que deciden atender o en las gacetillas de prensa: «A pedido de la gobernadora, María Eugenia Vidal, realizaremos…tal o cual gestión o adoptaremos la siguiente medida…».

La mandataria bonaerense vino una sola vez a esta región en lo que va de su gestión para «embarrarse» un poco los zapatos e interiorizarse «in situ» del panorama. Hubiese sido un desprecio por la gente de una zona productiva duramente castigada por el mal manejo hídrico durante años, no haberlo hecho. Ella sabe bien y también sus funcionarios, en la gran mayoría porteños, que no es responsable de lo que ha venido sucediendo durante decenas de años, pero también es consciente que cuando el «agua supera al nivel de la tierra», los climas se caldean y hasta puede ser objeto de algún tipo de agresión verbal. Y, a la señora hay que cuidarla. Es la carta de triunfo, por ahora, a la que se suman sus acólitos y quienes desean ver sepultada cualquier posibilidad que el Frente Para la Victoria, mucho más que el peronismo, logren buena perfomance electoral en el 2017.

En oportunidad de esa visita pareció que se quiso demostrar que «estaba por encima del bien y del mal». Ante la pregunta de la televisión oficial, LU 91 TV Canal 12, Vidal respondió casi a lo lejos y le pasó la posta al subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación que demostró estar en torno al tema como «Adán, el Día de la Madre».

Previo a esa visita se habían producido los problemas con La Pampa, donde un desquiciado ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno, ordenó disparar a vecinos de la provincia de Buenos Aires. Uno de ellos, supe hoy, camina con dificultad por los balazos de goma que recibió. Solo el intendente de Rivadavia, Javier Reynoso, salió a cruzar a las autoridades pampeanas y hasta se «animó» a presentar una demanda judicial contra el gobernador Carlos Verna, en aquel momento. No se escuchó una sola voz del gobierno bonaerense, respaldando al mandatario comunal que este Jueves Santo encendió una «mecha» que es parecida al venteo de gas que se observa en las cercanías de La Plata o Bahía Blanca.

El «fuego» que desató la bronca de los rivadavienses, en aquel entonces, fue apagado por el «agua política» de Daniel Salvador. Zorro en este tipo de «averías» descendió en Trenque Lauquen. Junto a funcionarios provinciales que no tenían ni la más mínima idea del territorio que pisaban, se fue a La Pampa. Mantuvo una prolongada reunión con el ingeniero Verna y después vino la firma de un acuerdo para la conformación del Comité de Cuencas que también integran las provincias de San Luis y Córdoba.

Esta semana ha sido muy complicada en términos hídricos y políticos. Los hermanos de General Villegas son los que más padecen, pero todo hace preveer que los distritos más abajo tendrán serias complicaciones en el futuro inmediato, por las decisiones tomadas y porque el clima no es benévolo. «Cuando llueve, llueve», diría un añejo hombre relacionado con el campo para referirse a la cantidad de agua que «manda Dios cada vez que abre el grifo». Los ministros de Agroindustria de las dos provincias y casi un gobernador, el titular de Obras Públicas de Córdoba, se reunieron a espaldas de los intendentes en el aeródromo de Trenque Lauquen. En tanto, el vicegobernador bonaerense volvía a poner la cara, en principio, frente a la población de Villegas donde el clima estaba muy caldeado. Luego se sumaron a las «movidas» que había en la tierra de Manuel Puig y de Antonio Carrizo, e hicieron las veces de «guardaespaldas» del presidente del Senado de la provincia. Buryaile hasta, dicen sus operadores de prensa, se le animó a la multitud que estaba fuera del municipio queriendo plantear sus preocupaciones.

Mientras todo lo anterior ocurría, la gobernadora Vidal visitaba Junín. Inauguraba el ciclo lectivo en la Unidad Penal de esa ciudad de la provincia y luego visitaba un Centro de Evacuados. El principal distrito del Noroeste también está castigado por las intensas lluvias. Un días después fue a Mar del Plata e hizo lo propio. Este jueves, mientras se presentaba la denuncia penal en Trenque Lauquen, fue a Salto, acompañada por el Jefe de Gabinete de ministros, Marcos Peña. En los tres casos, su equipo de prensa que gasta fortunas en pautas, pero solo en grandes medios con acentuada penetración en el conurbano, se aseguró que su «sensibilidad» fuera remarcada y las fotografías que solo se difunden para diarios o sitios web «amigos» sean publicadas con la cara preocupada, vestida informalmente y a cara lavada, de quien tiene la responsabilidad de conducir esta provincia, y que como ya he dicho, ojalá le vaya bien.

Lo que escribo es como el añejo axioma peronista: «la única verdad es la realidad».

El «viento a favor» a raíz de su postura frente al conflicto docente, aún continúa para la mandataria provincial. Con esa especie de aval parece moverse en los últimos días. Sería bueno que ella se dé cuenta y que sus asesores tengan el coraje de decirle que «si tira demasiado de la cuerda…se rompe…se rompe». Y como ya lo señalé oportunamente no olviden esta letra del cancionero popular latinoamericano: «Los árboles crecen desde el pié…las hormiguitas suben desde el pié».