25 Oct 2020

Intendente de Chivilcoy: «pondremos la casa de Cortázar a disposición de todos los argentinos»

El puntapié inicial de las actividades conmemorativas lo dio el viernes pasado la exposición «Rayuela. 50 años» en el hall de entrada de la Televisión Pública, que se extenderá hasta el 10 de julio. Allí se exhiben más de 30 primeras ediciones de libros de Cortázar, así como bocetos, dibujos y fragmentos de la obra clave del «boom» de la literatura latinoamericana

cortazar-argentinaLa novela más emblemática de Julio Cortázar, «Rayuela», cumple 50 años, mientras que 2014 señalará un siglo del nacimiento del ilustre escritor y 30 años de su muerte. Argentina le rinde su tributo con el «Año Cortázar 2014», que desplegará una serie de muestras, jornadas, historietas y concursos.

«Con el Año Cortázar, el Estado nacional se fijó como objetivo rendirle homenaje a uno de los más célebres escritores argentinos, pero abarcando la totalidad de su figura. Para ello, organizó actividades desde los distintos campos de la cultura, única forma de abordar cabalmente una personalidad tan rica y compleja como la de Julio Cortázar», explica a DPA el secretario de Cultura argentino, Jorge Coscia.

El puntapié inicial de las actividades conmemorativas lo dio el viernes pasado la exposición «Rayuela. 50 años» en el hall de entrada de la Televisión Pública, que se extenderá hasta el 10 de julio. Allí se exhiben más de 30 primeras ediciones de libros de Cortázar, así como bocetos, dibujos y fragmentos de la obra clave del «boom» de la literatura latinoamericana.

También puede verse el mítico retrato blanco y negro del escritor realizado por la fotógrafa Sara Facio en 1967 en París -donde se lo muestra sin barba y con un cigarrillo sin prender entre labios-, así como un espacio dedicado a «La raíz del ombú», historieta escrita por Cortázar e ilustrada por Alberto Cedrón.

«A 50 años de su primera edición, podemos afirmar que en ‘Rayuela’, texto con el que Julio Cortázar ingresó a la lista de los grandes nombres de la literatura mundial, se encuentran aquellas claves que remiten a una identidad compleja, construida con materiales diversos, pero compartida. Y esa identidad es la argentina», destaca Coscia.

En este sentido, «los argentinos no sólo festejamos la pervivencia de un libro o recordamos con respeto la figura de ese gran escritor que fue Cortázar sino, fundamentalmente, celebramos que tenemos una literatura propia», agrega el secretario de Cultura.

Además, académicos y escritores locales y del exterior desentrañarán en agosto del próximo año el universo literario cortazariano en las jornadas internacionales «Las lecturas contemporáneas de Cortázar» en la Biblioteca Nacional.

Participarán el filólogo español y editor de los cinco tomos de la correspondencia cortazariana Carles Álvarez Garriga, el francés Jean Andreu de la Universidad de Toulouse, el ensayista argentino Saúl Sosnowski y los autores nicaragüense Sergio Ramírez, mexicano Juan Villoro y colombiano Juan Gabriel Vásquez.

También se desarrollarán a partir de junio del año próximo sendas muestras en Buenos Aires, ciudad que el autor de «Historias de cronopios y de famas» decía llevar puesta «como otros llevan los zapatos».

La colección personal del escritor, cedida por su albacea Aurora Bernárdez a la Xunta de Galicia, podrá verse por primera vez en la capital argentina. El Museo Nacional de Bellas Artesexhibirá material fotográfico, documentación en papel y películas filmadas por Cortázar en súper 8.

Por su parte, el Museo del Libro y de la Lengua ofrecerá «Rayuela. Una muestra para armar», propuesta interactiva y lúdica -aspecto insoslayable en la obra de Cortázar- sobre la novela protagonizada por Horacio Oliveira y la Maga, cuya primera edición salió de imprenta el 28 de junio de 1963.

París -ciudad en la que Cortázar vivió desde 1951 y donde desarrolló una obra literaria única dentro de la lengua castellana- designó a Argentina país invitado de honor del Salón del Libro en 2014. Y allí podrá verse en marzo próximo una muestra en homenaje al centenario del autor que buscó intensamente una renovación del lenguaje.

Pero antes de que Cortázar se marchara a Europa, trabajó como docente en Bolívar y Chivilcoy, pueblos de la provincia de Buenos Aires, y luego en la Universidad de Cuyo. Una casa de Chivilcoy, donde el por entonces solitario profesor habitó entre 1939 y 1944, será transformada en un espacio cultural, con muestras permanentes y talleres sobre su obra.

El intendente de la ciudad de Chivilcoy, Aníbal Pittelli, se mostró convencido de que Cortázar «estaría orgulloso de esta propuesta de transformar su casa en un espacio permanente que pondremos a disposición de todos los argentinos».

Con dirección del escritor Juan Sasturain se editará asimismo un libro de historietas originales inspiradas en textos de Cortázar. Entre otros habrá versiones de relatos ya clásicos como «Continuidad de los parques», «No se culpe a nadie», «Carta a una señorita en París» y «Las babas del diablo», así como fragmentos de «Rayuela».

En 2014 también se lanzará un concurso de guiones para una pieza audiovisual que luego será emitida por la televisión y por plataformas digitales.

El «Año Cortázar 2014» es organizado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, la Televisión Pública, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Biblioteca Nacional, el Museo del Libro y de la Lengua y el Municipio de Chivilcoy.

El propio Cortázar trazaba un balance en una carta a su hermana en 1981: «A mi manera he escrito una obra que figurará en la historia de la literatura argentina, y eso es lo que cuenta para mí, haber sido útil a mi pueblo dándole libros que han podido emocionarlo o divertirlo o mostrarle que la realidad es más grande de lo que imaginan los que nunca se movieron de su barrio».

Por Gabriela Mayer/DPA