Héctor Huergo: «hay rentabilidad negativa en las principales actividades del campo»

Las Radios de Trenque Lauquen (AM 1280 y FM 88.5) dialogaron con el ingeniero agrónomo y responsable del suplemento de Clarín Rural, Héctor Huergo, sobre el panorama del sector agropecuario, como así también las razones por las que pareciera no figura en la agenda de los presidenciables. Manifestó que «después de tantos mandobles y golpes se observa, un poco, la actitud de brazos caídos. No hay plata, no se puede producir, hay rentabilidad negativa en las principales actividades»

Huergo, Héctor - Ingeniero Agrónomo y Periodista
Huergo, Héctor – Ingeniero Agrónomo y Periodista
Las Radios de Trenque Lauquen (AM 1280 y FM 88.5) dialogaron con el ingeniero agrónomo y responsable del suplemento de Clarín Rural, Héctor Huergo, sobre el panorama del sector agropecuario, como así también las razones por las que pareciera no figura en la agenda de los presidenciables.

Huergo manifestó que «después de tantos mandobles y golpes se observa, un poco, la actitud de brazos caídos. No hay plata, no se puede producir, hay rentabilidad negativa en las principales actividades. Además hay un discurso oficial muy enervante. Los productores han acusado la golpiza y están esperando, casi inermes, que las cosas cambien como por arte de magia con el próximo gobierno. Lo que el sector piensa y ruega es que los tiempos que vengan sean más livianos».

Sobre los cambios que deberían introducirse en materia de política agropecuaria, Huergo señaló que «lo primero que hay que considerar es que han caído los precios internacionales que fueron muy bueno hasta hace dos años. Hoy estamos un 35 por ciento de los precios del año pasado, pero los derechos de exportación se mantienen en los mismos términos. Esto hace que si antes había algo de rentabilidad, haya pasado directamente a pérdida o rentabilidad negativa. Lo que se espera es que el próximo gobierno entienda esa situación y que la época donde se podía sacar una buena renta del sector se terminó. Hoy estamos estancados con una campaña récord en producción de soja y una buena producción de granos, pero con el sector endeudado. Al hablar con los bancos, estos saben que no van a poder recuperar el cien por ciento de lo prestado, las tarjetas están al rojo y hay que salir a financiar la próxima campaña de trigo, un trigo que nadie quiere sembrar porque nadie sabe si lo van a poder vender».

Huergo, Héctor
Huergo, Héctor

El profesional que también presidió el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, al ser interrogado sobre las expresiones de la presidenta de la Nación en torno al consumo de carne, indicó que «me parecieron extemporáneas. Este gobierno es el que, en el nombre de la mesa de los argentinos, en su momento suspendió las exportaciones, y al día de hoy se sigue tributando un quince por ciento de retención. Se ha privilegiado el consumo interno, lo cual derivó finalmente en que hay menos carnes para todos. Acá hubo una liquidación del veinte por ciento de las existencias. Pasamos de 60 a 50 millones de cabezas y eso no se ha recompuesto todavía. Es muy fácil señalar que privilegiamos la mesa de los argentinos y que los niveles de consumo están altos, lo que es cierto, pero a costa de precios artificialmente bajos porque la carne en el mundo vale mucho más que en la Argentina». Héctor Huergo consideró, además, que «vamos a una dieta poco equilibrada. Creo que haría falta, sin despreciar las necesidades que tienen los argentinos por la carne vacuna, a racionalizar un poco más el consumo, diversificar entre distintas fuentes para habilitar la exportación de los cortes más valiosos, porque el argentino medio no come lomo y éste vale mucho en el mundo. Acá podríamos comer muy bien cortes como vacío y asado, que no tienen buen precio a nivel internacional. De esa manera permitir que mejoren los ingresos de la producción, de la cadena frigorífica exportadora y crear cadenas virtuosas donde no se deja a la población sin carne, sino que se habilita que se consuma en alto nivel carnes de excelente calidad, pero de menor precio internacional».

Cuando se le planteó que en esta región de la provincia de Buenos Aires se viene registrando un fuerte debate en torno al uso de agroquímicos, entre ellos el glifosato, Huergo manifestó que «hay que tranquilizar a la población que ha estado bombardeada por nuevos movimientos a los que quizá se les ha ido la mano, generando temor donde no lo debería haber». Ejemplificó en el uso de insecticidas en la vida doméstica, para indicar que «el glifosato es un producto que se usa para eliminar malezas. Ha sido súper ensayado a lo largo de 40 a 50 años y en el único país donde genera dudas, es en Argentina». Manifestó que «el producto se sigue aplicando en Estados Unidos, Europa, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Si produjera los problemas que se señalan, esos países no lo autorizarían».