27 Ene 2021

El intendente de Tres Lomas trazó una visión descarnada de la realidad en la apertura de sesiones ordinarias

El jefe comunal señaló que «observo un panorama desalentador porque, entre otras cosas, no veo alegría en la gente, y no vislumbro lluvia de inversiones como tampoco recuperación económica»

Tres Lomas discurso de Álvarez
Tres Lomas discurso de Álvarez

El Intendente Municipal de Tres Lomas, Roberto Alvarez, pronunció su discurso en la Apertura de Sesiones del Concejo Deliberante.

Se refirió a los hechos de corrupción expresando que «en lo que se ha llamado mediáticamente Corrupción K o Pesada Herencia, sepan que condeno fuertemente todo acto de corrupción, en todos los índoles, sobre todo en la función pública. Los responsables de actos indebidos deben rendir cuentas ante la justicia, como corresponde en un país democrático, y pagar – civil y penalmente – cada acto ilícito de enriquecimiento».

El jefe comunal señaló que «observo un panorama desalentador porque, entre otras cosas, no veo alegría en la gente, y no vislumbro lluvia de inversiones como tampoco recuperación económica .Cuando se ajusta para con el más necesitado, sabemos del destino que nos espera en el corto plazo. Gobernar sin reglas claras y con buenos deseos no soluciona absolutamente nada. Como tampoco cometer errores y arrepentirse simultáneamente hace a la gente más buena».

«Nosotros treslomenses, como podamos seguiremos avanzando, aunque quizás a otro ritmo del que estábamos acostumbrados», dijo antes de entrar a detallar lo ejecutado y a realizar en el distrito. «Encarar obras y acciones de gobierno significativas, mostrarnos simples, cambiando un viejo y desteñido estilo de hacer política, es nuestra carta de presentación para con cualquier funcionario de Nación y de Provincia a la hora de viajar y gestionar», apuntó Álvarez. «Fuimos y somos claros en el camino que elegimos como el más saludable para nuestro distrito. Claramente, y en resumidas cuentas, no coincidimos, pero somos respetuosos del voto de la mayoría de los argentinos y bonaerenses», agregó. «Hoy, ese rumbo que les mencioné y que elegimos, nos hace protagonistas de un distrito que crece, se moderniza y que se proyecta para las nuevas generaciones, pese a todas las adversidades», señaló.

La apertura del mensaje del intendente donde descarnadamente se refirió a la situación que observa en el país:

Antes de introducirme en el abordaje propio de lo realizado y por realizar, sería totalmente desacertado de mi parte, como Intendente, no dar mi opinión sobre la realidad socio-económica de nuestra patria grande, pero créanme que no es algo que me genere satisfacción alguna. Me gustaría estar hoy, con el mayor respeto que me deben nuestras autoridades nacionales y provinciales, contando otra historia. Y creo que, una gran parte de quienes votaron por el cambio, podrán hoy compartir mi sentimiento de preocupación.

Fue y es mi obligación hacerle más sencillo el vivir a todos los habitantes del distrito, cuidar su salud y seguridad, afianzar la educación, y bregar porque todas las familias tengan una vivienda digna.

Y porque no escapo a esa responsabilidad, podré en instantes enumerarles acciones de gobierno concretas que procuraron cumplir esas metas que les mencione. Pero, no faltando a la verdad, también deseo contarles cómo, este municipio, nuestro municipio, ha debido sortear dificultades económicas que le son ajenas, similares a las que sortean a diario las familias de nuestro país.

La realidad inflacionaria, junto a los desmedidos aumentos en las tarifas de servicios públicos, nos hizo “afilar el lápiz” para, al igual que la mayoría de mis vecinos, llegar a fin de mes…

Y llegar a fin de mes significa pagar en tiempo y forma sueldos y proveedores, mantener el estándar de servicio en alumbrado y limpieza, en salud pública de calidad, en el mantenimiento de caminos vecinales, y en todo lo que hace al funcionamiento diario de un Gobierno, pero sumando algo realmente alarmante, que es atender las necesidades de aquellos que nos necesitan cerca, mucho más cerca que antes.

En Tres Lomas, déjenme decirles, que el trabajo diario y comprometido de las áreas Sociales y de Salud, aún con éste presente desalentador y poco recurso al que “echar mano”, nos mantiene lejos de situaciones extremas de hambre y desamparo como en otros puntos del país. Pero con atajar las necesidades no alcanza, eso lo sabemos todos.

Y hablo de panorama desalentador porque, entre otras cosas, no veo alegría en la gente, y no vislumbro lluvia de inversiones como tampoco recuperación económica.

Cuando se “ajusta” para con el más necesitado, sabemos del destino que nos espera en el corto plazo. Gobernar sin reglas claras y con “buenos deseos” no soluciona absolutamente nada. Como tampoco cometer errores y arrepentirse simultáneamente hace a la gente más buena.

El año pasado nos desayunamos con el abandono de programas sociales y de medicamentos, con aumentos desmedidos en las tarifas, con un proceso inflacionario ascendente, y apertura total de las importaciones. Y por televisión, somos espectadores de un Gabinete Presidencial que lejos de ver la realidad, desoye marchas cotidianas de 400.000 personas, y promete Pobreza Cero a 20 años, con 33% de desocupación.

Pero como los argentinos tenemos memoria, apelo al sentido común de todos, fuera de grandes títulos mediáticos: ¿Están mejor o peor que antes? ¿Les alcanza a fin de mes?, y en los casos más contemplativos… ¿Pueden ahorrar e irse de vacaciones? ¿Puede una familia tipo pagar el alquiler, servicios y afrontar la cuota del auto?

Lo que antes podían hacer y ahora no, lo que podían comprar y ahora no, no se confundan, no son lujos. Se llamaron, se llaman y se llamarán: DERECHOS.

Y para adelantarles mi opinión, que imagino algunos la esperaban, en lo que se ha llamado mediáticamente “Corrupción K” o “Pesada Herencia”, sepan que condeno fuertemente todo acto de corrupción, en todos los índoles, sobre todo en la función pública. Los responsables de actos indebidos deben rendir cuentas ante la justicia, como corresponde en un país democrático, y pagar civil y penalmente cada acto ilícito de enriquecimiento.