25 Abr 2019

Cristina Álvarez Rodríguez habló con Las Radios de Trenque Lauquen sobre Maltrato Cero-Mujeres por la Paz

Cristina Álvarez Rodríguez
Cristina Álvarez Rodríguez
La ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Cristina Álvarez Rodríguez, habló con Las Radios de Trenque Lauquen, AM 1280 y FM 88.5, sobre la decisión del gobierno de la provincia de Buenos Aires de profundizar en políticas tendientes a evitar la violencia de género, bajo el slogan Maltrato Cero – Mujeres por la Paz.

Lo hizo a poco de culminar las jornadas del pasado viernes en el Hotel Hermitage de la ciudad de Mar del Plata, lugar al que asistieron representantes de los 135 distritos de la provincia, representantes de Organizaciones No Gubernamentales, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y autoridades bonaerenses, encabezadas por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.

Álvarez Rodríguez anticipó que se realizarán jornadas para alertar, prevenir y actuar sobre este tema en toda la geografía bonaerense.

Parte de la entrevista que concedió a las emisoras de Trenque Lauquen.

Que interesante esta decisión de instalar como auténtica política de Estado Provincial, el Maltrato Cero ?

Nosotros estamos encarando esta campaña, junto al gobernador Scioli, que se llama Mujeres de Buenos Aires por la Paz – Maltrato Cero. Tiene que ver con la concientización y hacernos fuertes para evitar que se siga ejerciendo la violencia sobre las mujeres en el seno familiar, que luego llevan al feminicidio y hasta la muerte. Tiene que ver con un cambio cultural, evitando esta violencia que vivimos todos los días.

La violencia hacia las mujeres, no es una cuestión de orden social. Esto ocurre en todos los ámbitos, no ?

Es un flagelo que ocurre en el seno de las familias. En las casas, en lo privado. Como hay amor y afecto, muchas veces las mujeres, tienen mucho temor a denunciarlo. Se cree que al violento, uno va a poder cambiarlo. No cambian, sin tratamiento psicológico, porque habitualmente ha sido gente abusada de niño, y por eso tienen esa actitud. Y, a veces, han sido víctima de las adicciones como el alcohol y las drogas. Cuando hablo de golpes, habló también de la agresión emocional. A veces, en el matrimonio, hay dependencia económica, porque la mujer no se puede ir, están los hijos que es una atadura afectiva fundamental. También está el tema legal del casamiento. Es muy difícil, pero esta campaña está apuntada a que todas las mujeres y varones que escuchen el lema, no den vuelta la cara cuando en su familia, en su trabajo, en su barrio, vean casos. Uno puede ayudar. Puede ayudar, si le pasa a uno mismo. Más, si le pasa a alguien que tiene al lado.

Está estudiado, analizado, porque existe ese temor a denunciar ?

El temor es por el vínculo. Al estar uno inmiscuído en ese amor que le tiene a esa persona, cree que va a ser la última vez. La realidad, es que la última vez, es el día que te mata. Insisto que el violento no cambia solo, ni cambia por más promesas que haga. Muchas veces después de una golpiza, se arrepiente. Pide disculpas y promete, jura. Esa persona no está en sus cabales. Está enfermo psicológicamente. Si no es atendido por las personas correspondientes y si no se aparta a la víctima de ese vínculo, hasta que se resuelvan las situaciones, es muy difícil volver a una situación normal, porque a la larga o a la corta se llega a una violencia mayor. Nosotros tenemos en la provincia de Buenos Aires un teléfono para consultas y emergencias, donde las víctimas pueden llamar. Es el 0-800-555-0137. Ahí están los expertos que pueden asesorarlos ante una emergencia o simplemente por consultas para que podamos ayudar a otros.

En lo estrictamente jurídico. Se analiza la posibilidad que estos golpeadores, más allá del tratamiento psicológico, tengan que estar detenidos ?

El año pasado, gracias a Dios, salieron penas más graves para quienes cometan feminicidio, porque el que golpea e hiere a una mujer y más agravado por el vínculo, finalmente la mata. Y la mata, incluso, por la fortaleza física, por la fuerza que puede ejercer sobre la mujer. Insisto que es un cambio cultural que tenemos que dar todos los argentinos. La idea de Mujeres por la Paz es que esto se multiplique. Más mujeres y varones difundiendo estos conceptos para poder terminar con esto que todas las semanas nos azota. Esta semana tuvimos dos mujeres muertas en la provincia de Buenos Aires, porque no pudimos llegar a tiempo. Estamos hablando de algo que se convierte como una noticia más, en un diario lleno de noticias. Pero no es una noticia más. Es la decrepitud de una sociedad basada en violencia y maltrato que se tiene que terminar. El maltrato lo vemos a diario. Lo vemos en la calle cuando un peatón va a cruzar y le tiran un auto; cuando un auto sobre otro auto, los conductores bajan la ventanilla y se dicen de todo; el maltrato en la escuela donde sindican a los chicos y chicas, e incluso entre las chicas porque una es más linda. Hay cosas tremendas y muchas veces los medios de comunicación no nos ayudan en una sana divulgación, porque hacen un revoleo en la tragedia, por la tragedia misma. No nos ayudan a informar que tomemos el toro por las astas, que no permitamos que esto ocurra. Hay muchos lugares donde podemos ayudarnos. A nivel nacional está el número 144. Y, en la provincia, están las Comisarías de la Mujer.

Muchas de estas golpizas se producen delante de los propios hijos. Eso va generando una sociedad más violenta todavía.

Es una impotencia muy grande de ellos que no pueden ayudar a sus Madres. Están en una escena en la que nunca deberían estar.
Y otro tema al que hay que seguir muy atentos es el noviazgo adolescente. Hay una cuestión de noviazgos violentos que también está muy en boga. Las mujeres se relacionan con hombres que les revisan el Twitter, Facebook, los celulares, la aparta de su grupo familiar o de amigos. En nombre de los celos excesivos le hace perder su identidad. La agrede diciéndole que es gorda o la para intelectualmente diciéndole que no tiene carácter, que no sirve para nada. Tanto en lo emocional como en lo físico, empieza por empujones, apretadas del brazo. A veces, los jóvenes porque están en formación creen que es amor. Y, el amor, no es posesión del otro, es libertad. Por lo tanto, hay que ayudar a los chicos para que detecten si tienen un violento cerca. Porque el que empieza así, termina mal. Si no los liga ningún vínculo liberal o económico, porque la chica se relaciona con quién la maltrata. Estas cosas son las que tenemos que empezar a hablar en la escuela, desde chicos, en todos los ámbitos. Para que podamos mutar desde pequeños y mejorar como sociedad. Como decía Mandela, primero cambiando uno y después tratando de cambiar la sociedad.