23 Sep 2021

Conmovedora despedida a Jean Paul Belmondo se vivió en Francia y difundió para todo el mundo

La ceremonia íntima, sin cámaras de televisión y que contó apenas con los allegados al actor, se prolongó durante un poco más de dos horas y atrajo también a cientos de seguidores de Belmondo

El funeral de Jean-Paul Belmondo, uno de los actores más importantes del último siglo en Francia, se celebró este viernes en la iglesia parisina de Saint-Germain-des-Prés, en lo que fue la última despedida.

La ceremonia íntima, sin cámaras de televisión y que contó apenas con los allegados al actor, se prolongó durante un poco más de dos horas y atrajo también a cientos de seguidores de Belmondo. Por expreso de su familia, un puñado de estos anónimos admiradores fueron también invitados al interior del templo.

Comenta el diario Clarín que un día después del homenaje nacional en el Hotel de los Inválidos presidido por el presidente Emmanuel Macron, la ceremonia con que se inició el funeral del gran actor francés Jean-Paul Belmondo fue emocionante, llena de amor en la iglesia de St Germain.

“Fue muy simple y muy conmovedora, llena de humanidad como Jean-Paul«, la describió Dany Boon .

Claude Lelouch le tocó el discurso de la despedida.

Fue el quien ofreció a Belmondo uno de sus últimos grandes papeles en Itinerario de un niño mimado.

«El tributo de ayer fue mágico, maravilloso. Y creo que ahora que ya no está aquí, va a estar aún más presente«, dijo. «Creo que está aquí. Por la eternidad. Entonces debemos ser felices hoy», propuso Lelouch.

La respuesta fue una ovación de pie, en esta iglesia de piedra del siglo XII, donde París siempre despide a sus artistas.

Belmondo reía. Su sonrisa lo acompañaba en esa magnífica foto del filme Borsalino, con un clavel colorado en el ojal. La consigna era reír en su funeral. El no hubiese aceptado caras tristes. Sólo una mueca de dolor, como máximo.

«Víctor habló muy bien de su abuelo», contó Antoine Duléry, amigo «desde hace 25 años» con Jean-Paul Belmondo y evocó una vez más sus brillantes recuerdos con el actor. «Me reí mucho con él», dijo.

“Fue muy conmovedor. Todos teníamos lágrimas en los ojos”, agregó, comentando las palabras de Víctor Belmondo durante esta ceremonia. “Hablaba muy bien de su abuelo. Él se hace cargo de manera hermosa. Así que solo fue él quien dijo esas palabras «.

«Dijo cosas muy divertidas, porque a Jean-Paul no le gustaría que lloramos hoy. Tenía tanto gusto por la felicidad y gusto por el coraje, que no le hubiera gustado que estuviéramos demasiado tristes. Incluso si obviamente lo estamos», aclaró.

Las personalidades del mundo del cine fueron llegando una tras otra a la iglesia: Cédric Klapisch (que rodó Quizás con Belmondo), Fabien Onteniente o incluso Claude Lelouch.

Rachid Ferrache, que interpretó un rol en en L’as des as contó que ”el discurso de «Claude Lelouch provocó una ovación de pie en una iglesia. Algo bastante improbable».

Pero también estuvo Luis Fernández, el entrenador del Paris St Germain. Belmondo fue uno de los cofundadores del PSG.

Durante esta ceremonia tan emocionante, en la que sólo participaron familiares y familiares, intervino Pierre Vernier, uno de los últimos de la «Banda del Conservatorio», donde se formó Belmondo como actor y que mantuvo hasta el final.

Muriel Belmondo, hermana del actor, también habló. Como Víctor, nieto de Jean-Paul Belmondo, quien pronunció el jueves un emotivo discurso durante el homenaje nacional. Otro de los oradores fue Albert Dupontel en la ceremonia.

La familia de Jean-Paul Belmondo aceptó la presencia de un puñado de admiradores en la iglesia, que se quedaron toda la noche frente a ella, para agradecerles su lealtad. Allí estaban Stella Belmondo, su hija de 18 años, cuando estuvo casado entre el 2002 al 2008 con Nathalie Tardivel.

Desde las siete de la tarde de ayer, el ataúd del actor estuvo expuesto al público en Los Inválidos, para un tributo final. Miles lo despidieron y le llevaron flores.

La prensa no tuvo acceso a la ceremonia en la iglesia de St Germain. Acompañó junto al público, detrás de las gradas de hierro en St. Germain, cubiertas de flores .

Eran las 12.50 de la tarde, en un soleado día como los que él amaba, cuando sonaron las campanas de la iglesia de Saint-Germain-des-Prés, anunciando el final del funeral de Jean-Paul Belmondo.

Se escuchó una larga ovación en el interior de la iglesia de despedida. El ataúd comenzó su camino de salida acompañado hasta la carroza por el obispo y los sacerdotes oficiantes, vestidos de violeta.

Emocionado, El Clan Belmondo, su hermana, su pequeña hija Adela lo despidieron emocionados. Tocaban el féretro en su último adiós, antes de la cremación.Los fans sienten que perdieron un amigo, pícaro, generoso, y tan francés.