21 Mar 2019

Con restricciones para el trabajo de los medios presentes, pero especial simpatía con la gente, pasó Frigerio por Trenque Lauquen

Con innumerables restricciones para el periodismo, pero con una clara propensión a tomar contacto con los vecinos y los dirigentes que estaban presentes, pasó Rogelio Frigerio, ministro del Interior, por Trenque Lauquen.

Frigerio camina por la calle Uribarri

El funcionario llegó en avión y de inmediato se trasladó al Palacio Municipal. En el despacho de Fernández mantuvo una reunión de poco tiempo de duración, para luego pasar a la firma del convenio. A ese momento pudieron asistieron los pocos medios de comunicación que siguieron la visita. Solo se permitió la toma de fotografías. No hubo discursos. Solo se escucharon algunas explicaciones y se permitió también registrar el momento donde el intendente le obsequió un cuchillo y bombones, lo que también hizo con dos de los integrantes del equipo de Interior.

Terminado el acto en el principal despacho de Villegas 555, en el auto oficial del municipio conducido por el propio intendente, Frigerio se trasladó hasta el comercio de una vecina del Barrio Los Robles. Con ella conversó, según se dijo, ya que tampoco la prensa pudo estar presente sobre las obras que se ejecutaron y fueron inauguradas, como así también sobre la realidad del país.

Frigerio, Delfino y Fernández

Siempre mostrando un buen talante y sonriendo, el ministro del interior concurrió luego a la intersección de Lagos y Uribarri. Se cortó la tradicional cinta y se prestó a sacarse una decena de fotos. Luego caminó unos metros y fue ahí donde habló después de Fernández.

Frigerio Rogelio en Trenque Lauquen

“Estas obras no solucionan los problemas. Los problemas existen y angustian. Aguardamos poder superar la inflación y que el país arranque. Estas obras lo que nos muestran es que vale la pena hacer las cosas bien con decencia, con transparencia, mirando a los vecinos a los ojos y estar cerca”, señaló Frigerio.

Luego de mostrarse esperanzado en que podrán solucionarse los problemas que se padecen, el ministro del interior manifestó que “las obras públicas cambian la vida de los barrios. Hablábamos con Esther (la vecina que visitó) que es fácil hacer la obra en el centro, donde todos la ven, pero la obra que cambia la vida es la de desagües cloacales para que no se enfermen nuestros chicos, la de pluviales para que no se inunden nuestros barrios, la iluminación de nuestros espacios, como plazas, para que haya seguridad”.