Claudio Figal, presidente del Concejo Deliberante de Trenque Lauquen, satisfecho con el Estatuto

«Calificó al encuentro legislativo como muy bueno. Se hace lo que debe hacerse en democracia. Se produce el debate en la confrontación de ideas, de proyectos, para luego tomar las decisiones que expresan mayorías y minorías», apuntó

Figal, Claudio
Figal, Claudio
El presidente del Concejo Deliberante, Contador Claudio Figal, habló con Las Radios de Trenque Lauquen (AM 1280 y FM 88.5) a las pocas horas de haberse realizado la sesión extraordinaria donde se aprobó el Estatuto del Empleado Municipal.

«Calificó al encuentro legislativo como muy bueno. Se hace lo que debe hacerse en democracia. Se produce el debate en la confrontación de ideas, de proyectos, para luego tomar las decisiones que expresaron las mayorías y minorías», apuntó.

El contador Figal expuso además que «algunos puntos salieron en forma unánime. Así debe funcionar un Concejo Deliberante, donde confluyen todas las ideologías y las posiciones de cada bloque en diferentes cuestiones».

La política trenquelauquense dio muestras de acabada cultura cívica. Pese a que la gobernadora, a través de un decreto, había extendido el plazo para que se considerara el Estatuto del Empleado Municipal en los distritos, acá se dio el paso y ahora, una vez promulgado, será convertido en ordenanza.

Figal que fuera contador del municipio y desde varios años se desempeña como concejal, indicó por nuestras emisoras que «hubo, anteriormente, dos estatutos. En el año 1993/94 el doctor Barracchia presentó su proyecto, con un escalafón que en este caso no se trató. Después, en el año 2003/04, el entonces intendente Font también presentó su estatuto. Trabajamos con ese hasta que apareció la Ley 11747 que generalizó y obligó a todos los municipios a trabajar con la misma».

En virtud de la insistencia por parte del gremio y de algún sector de la oposición sobre la disponibilidad de los empleados, el presidente del Concejo Deliberante indicó que «es quitarle una herramienta que es extraordinaria, que no cercena ningún derecho. Me parece que lo quisieron plantear desde el punto de vista reivindicatorio, y ningún empleado va a perder su estabilidad, ni ningún derecho ganado».