Tunessi, Juan Pablo

El  secretario parlamentario del Senado Nacional, Juan Pedro Tunessi, ratificó y amplió por Las Radios de Trenque Lauquen (AM 1280 y FM 88.5) su apoyo a lo anticipado por la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, en cuanto a la disminución de la oferta del juego en la provincia.

El ex diputado provincial por la sexta sección electoral y ex concejal por la ciudad de Bahía Blanca, señaló que “entre el 2002 y el 2003 dimos la pelea por el juego clandestino. Y en aquél entonces se contó con la actitud valiente de un gobernador que no era de nuestro signo, Felipe Solá, y de su ministro de seguridad, Juan Pablo Cafiero. Yo hice la ley para conectar on line las máquinas, habiendo descubierto que había juego clandestino en las propias salas de la provincia”. Recordó que se constituyó una comisión investigadora y fue duro porque “nos denunciaron, nos apretaron, nos amenazaron”.

Tunessi expresó que “merced a esa ley el ingreso por el juego, para la provincia, se multiplicó por mil”. “Después vinieron ocho años de gobierno de Scioli y ahí se relajaron todos los controles. Desenchufaban máquinas para que generaran recursos en negro y se llevaban la plata del león”, apuntó.

Abogó que “el primer paso que ha dado la gobernadora para volver a que se cumpla la ley ya existente, como también reducir la oferta, se pueda cumplir. Espero que sea continuado porque recién es el comienzo. Cerrar tres salas no es lo más importante, pero se debe menguar la oferta antes que venzan las licencias. La gobernadora ha reconocido otro derecho, que son los derechos adquiridos de quienes tienen concesiones, en muchos casos renovadas sin licitación, de manera directa por anticipo de cánon”. Tunessi lanzó también como posibilidad que “se reforme la ley, mientras tanto, y se reduzcan los horarios, como también la reubicación de las salas de bingo en lugares más apropiados. No dejarlos en centros de las ciudades, cerca de supermercados, casas de cambio, donde la gente va a jugarse el vueltito”. El ex legislador bonaerense también sugirió que “que tenga una acción procesal rápida y sumarísima el familiar de un ludópata que pretenda hipotecar su patrimonio con el juego; más transparencia con el tema de las licencias; normas contra el blanqueo de plata, identificando a los ganadores de los premios; pagar con cheques”.

Más adelante afirmó que “el juego clandestino no puede ser considerado una contravención, sino que debe ser establecido como delito. El estado debe controlar y manejar la oferta del juego, condicionándola con el criterio turístico, del esparcimiento, sin ser meramente recaudador, expoliativo de la sociedad. Lo tiene que hacer, porque es una actividad de alto riesgo social, sobreofertada y no controlada es una caza bobo”.