Salvador, Daniel con Fernández recorriendo obras

En un día complicado para Cambiemos habida cuenta de los “mensajes” que le hizo llegar el mercado financiero, ganándole la pulseada en lo referido a la cotización del dólar y por consiguiente motivo de preocupación para la mayoría de los argentinos que, no se acostumbran y quizá no habrán de acostumbrarse, a los vaivenes de la moneda norteamericana y su incidencia en la economía del país, el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador, se las ingenió con la habilidad de un político de raza y añejo militante de la Unión Cívica Radical para responder a todos los interrogantes que se le plantearon.

La segunda autoridad bonaerense, en el despacho de Miguel Fernández, intendente municipal, escuchó reclamos de correligionarios en torno a la necesidad de aclarar el panorama; en su tránsito por obras públicas donde conversó con vecinos, también oyó como viven, quienes son denominados como “hombres de a pié” la incidencia del costo de los servicios públicos y otras cuestiones inherentes a la forma de enfrentar la problemática que padecen, para alcanzar un mayor bienestar; atendió con amabilidad y se explayó con el periodismo en todos los temas que se le plantearon; asistió al Concejo Deliberante donde, teóricamente, se lo iba a homenajear a partir de la participación en la inauguración del sistema de voto electrónico, el primero que se implementa en todo el territorio bonaerense, y se encontró con un discurso para nada benevolente con relación a medidas adoptadas por la coalición gobernante por parte de la presidenta del bloque de Unidad Ciudadana, Mónica Estévez e incluso con el retiro mientras hablaba del retiro de su banca del legislador de la oposición, Martín Sotullo Lanz. En ningún momento se observó a Salvador desencajado o molesto con las apreciaciones que no favorecían a la gestión gubernamental provincial y nacional. Por el contrario, recogió el guante y, más allá de que haya satisfecho o no con sus respuestas, se calzó la ropa de especial protagonista de las horas que respira la sociedad.

El vicegobernador le brindó un tiempo inusual, en un dirigente político con tanta responsabilidad pública, a los trenquelauquenches. Llegó a media tarde y permaneció hasta pasadas las 20 horas. No solo escuchó y habló. También que vio el crecimiento sostenido que viene experimentando esta ciudad del oeste de la provincia de Buenos Aires y en cada oportunidad elogió a las autoridades comunales y, cuando ya estaba a punto de partir, aprovechó la presencia de algunos medios en el cuerpo legislativo para ponderar al Pueblo en general. En varios oportunidades señaló que “Trenque Lauquen es un ejemplo a seguir” y que desde las más altas esferas gubernamentales se sigue con atención lo que se hace en todas las políticas públicas locales.

Salvador, en el encuentro con los periodistas, pasadas las 16 horas del viernes y en el Concejo Deliberante, se refirió a la serie de obras que el gobierno provincial que integra ha llevado a concretar en estos dos años y medio, reconociendo en todo momento que “son momentos difíciles, pero que hay decisión para revertirlo”, repitiendo lo que se ha convertido casi en un slogans de la coalición en torno al país que encontraron, después de tantos años de gobierno del Frente para la Victoria.