La deposición de residuos patogénicos en el basural municipal de Trenque Lauquen que fuera denunciado por Unidad Ciudadana, si bien no genera un interés superlativo en la comunidad, los principales protagonistas de la denuncia, Mónica Estévez y Federico Crowder, lograron su objetivo. Presentaron un pedido de informes que analice el tema desde el 2015 hasta la actualidad. Fue a votación. Once por la afirmativa, contra siete del oficialismo (Cambiemos). Estos últimos pretendieron “cotizar” de la misma manera que la oposición (Unidad Ciudadana, Cambiemos +, Frente Renovador, UNA), reclamando se informe que sucede con el tratamiento de los residuos desde el 2007.

El camino a recorrer de ahora en más se imagina como sinuoso, en cuanto a la relación de algunos ediles con el Departamento Ejecutivo. La historia de su política ambiental implementada desde hace años, también. La figura de quién siempre es exhibido como intocable, hasta alcanzar la casi sublime calificación de “prócer”, aparecerá pública o reservadamente. Jorge Barracchia y algunos de quienes promueven ir a fondo con este tema, gobernaron el distrito desde el 2007 en adelante. Los que estuvieron acompañándolo hasta su desgraciada desaparición en el 2011, no podrán – tampoco – hacerse los distraídos, aunque estén respaldados por el pedido de informes del viernes. Ellos continuaron en el manejo de la administración municipal. Será quizá imposible obviar que quién alcanzara tanto reconocimiento ciudadano para adentro y para afuera, fue secretario de Bienestar Social durante la gestión de Horacio Arrastúa, a partir de 1983.

Sin dudas – de todas maneras – el papel más complicado para enfrentar lo que viene está en manos del Departamento Ejecutivo. Miguel Fernández es el mandatario comunal electo en el 2015; tiene aquilatados antecedentes como concejal y mantuvo un vínculo directo con Barracchia por tres vías: política, salud y amistad. Seguro, entonces, sabe de este tema mucho más. Infoecos, a poco que el principal morador de Villegas 555 regresara de Estados Unidos tituló: “Fernández volvió, habló del tema y anticipó final similar a Secretos de Familia”. Lo anterior no le alcanzará y, entre otras cosas, tendrá que recurrir a los discursos que antecedieron a su elección cuando se jactaba que la política ambiental sería pilar fundamental de su gestión.

Hasta ahora, si bien se han concretado hechos elogiables durante lo que va del mandato, están lejos de las expectativas generadas. Con relación a los residuos patogénicos, por ejemplo, resulta difícil creer que desconocía la forma en que se “cubrían” en la zona del basural. Es posible que esta cuestión obligue al Jefe Comunal a levantar el tono de su voz y salir del bien administrado esquema de diálogo con sus adversarios políticos. Podría estar “obligado” a revelar datos que la mayoría desconoce. También a tener que pasar por despacho del Fiscal que entiende en la causa, doctor Iglesias, quién ha conquistado un apreciable prestigio en el territorio de la justicia.

Estévez, Mónica

En la sesión del viernes, según se informó oficialmente, la concejal Estévez de Unidad Ciudadana habló de que los residuos que eran depositados en el basural, podrían haberse trasladado. No se refirió a ningún lugar específico de la zona. Porque ?. El tratamiento de los mismos se hace en muy pocos lugares del territorio de la provincia de Buenos Aires y está a cargo de empresas que hasta podrían considerarse monopólicas. El costo económico para los que deben recurrir a las mismas, entiéndase centros de salud privados o públicos, es altísimo. Trascendió – por ejemplo – que la Clínica García Salinas debería abonar a partir de ahora y hasta tanto esté en marcha el horno pierolítico que adquirió la gestión municipal actual, entre unos 70 y 80 mil pesos mensuales. Pese a esto último, el problema no puede circunscribirse a lo económico. Está vinculado con la salud de la población que podría ser afectada por el proceder de las máximas autoridades comunales.

Fuentes confiables aseveraron a Infoecos y Las Radios de Trenque Lauquen (AM 1280 y FM 88.5) que alguna empresa anduvo sondeando a la dirigencia política del distrito, a los fines de prestar el servicio del tratamiento de Residuos Patogénicos, hasta tanto esté en marcha el equipo adquirido. No tuvieron suerte en la negociación, como la habían encarado. Ahora sí la tendrán. Por imperio de las circunstancias.

La edil de Unidad Ciudadana que junto a Federico Crowder, vienen distinguiéndose por sus denuncias en torno a diferentes temas, especialmente relacionados con la Política Ambiental, fue la que llevó al recinto el nombre de Barracchia, luego de haber apuntado a Fernández por no haberse referido a la problemática de los residuos patogénicos mientras fue concejal.

La dirigente consciente o inconscientemente, a los fines de fortalecer la tarea que despliega en este tema, quizá obligue a revisar una parte de la historia que siempre fue transmitida a los cuatro puntos cardinales del país, incluso alcanzando cierta trascendencia internacional, como uno de los mayores méritos de las gestiones que comandó el recordado y bien apreciado “Gordo”. Consecuentemente, aparezcan “debilidades” nunca consideradas mediática y políticamente sobre el tratamiento desde 1987 en adelante de “los residuos patogénicos. Desechos o elementos materiales en estado sólido, semisólido, líquido o gaseoso que puedan presentar características de infecciosidad, toxicidad o actividad biológica y puedan afectar directa o indirectamente a los seres vivos, causar contaminación del suelo, del agua o de la atmósfera”.