UCR Trenque Lauquen

Más allá de la validez de los argumentos que esgrimen los tres concejales que resolvieron romper el bloque de Cambiemos en Trenque Lauquen, es evidente que una parte del radicalismo del distrito no logra superar las heridas que dejó la interna partidaria que dio como resultado la elección de Miguel Fernández (UCR) para ocupar el principal despacho de Villegas 555.

Es sabido, aunque no se haga una retórica constante, que el mandatario comunal y el presidente del cuerpo, no pudieron cultivar nunca “buenas migas”. Se soportaban. Jamás lograron empatía personal y política, aunque ambos provienen de la misma corriente de opinión política. Disputaron espacios dentro y fuera del cuerpo legislativo. Es un secreto a voces que la interna del 2015, ungiendo a Fernández como candidato a intendente, dejó heridas que no pudieron sanarse. La decisión que – se aseguraba esta madrugada – Claudio Figal (UCR) ha tomado, acompañado por Ana María Lamaisón (UCR) y Ricardo Paso (UCR), las habrá de abrir aún más. No se descarta que la Unión Cívica Radical, el partido mayoritario dentro de la coalición en el distrito, salga a sostener con uñas y dientes al gobierno comunal, al punto de generar un verdadero terremoto en la conducción del Concejo Deliberante.

La visita de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, concretada hace pocos días atrás se constituyó en el punto que “colmó el vaso”. Figal no fue convocado a participar de la reunión que se desarrolló en el despacho del intendente y enfureció. No dudó en hacérselo saber al propio Fernández, a través de una comunicación telefónica de alto voltaje. A las pocas horas transmitió su descontento a los ediles de su bancada y de la oposición. Comenzaba a tejerse la ruptura. Algunos hicieron votos para que ello no sucediera. Las desmentidas, en su gran mayoría, entre bambalinas no alcanzaron. A través de los medios poco y nada se dijo, pues parecía existir una especie de pacto de silencio.

Cambiemos – Hasta el martes este era el bloque

No será fácil para quienes han decidido ponerse en la vereda de enfrente del gobierno municipal explicar las diferencias sin considerar que la oposición, fundamentalmente Unidad Ciudadana, parecía estar esperando un desenlace de estas características. Como dice el añejo axioma: “a río revuelto, ganancia de pescador”. Desde el seno del bloque que conduce Mónica Estévez, hace unos días, salieron las primeras versiones sobre lo que se convirtió en realidad. Tampoco será sencillo para Lamaisón, Figal y Paso, articular una relación armoniosa con los que hasta ahora fueron sus compañeros de bancada. Pese a lo anterior, podría inferirse que en ellos estaría la expectativa de no llegar a alcanzar puntos de coincidencia con la mayoría de los oficialistas, de donde provienen, ejercer un poder superlativo ante el Departamento Ejecutivo, a la hora de discutir o convenir proyectos y el posterior conteo de los votos. Los acuerdos de los disidentes con las otras fuerzas en el Concejo Deliberante provocarían que quienes conforman el Cambiemos “verdadero”, queden en minoría.

Un veterano dirigente político de reconocimiento provincial y nacional, suele decir, que “a aquel que tiene los cañones, es muy complicado poder dañarlo”. Habrá que ver en esta circunstancia tan particular para el gobierno comunal de Trenque Lauquen, si esta especie de predicción puede darse. Es evidente que las máximas autoridades del distrito, no las tienen todas consigo. Algunos de los puntos señalados en el documento que está destacado en la información que, a manera de primicia, se publica en nuestra página, costará rebatirlos. Muy especialmente lo relacionado con los “predecesores”, en lo que constituye otra clara y repetida apelación al pasado “barrachista”, figura casi celestial en la política trenquelauquenche y que sigue ensombreciendo a cualquiera que ostente la condición de intendente. También lo referido a la planificación que ha sido meneada por la actual administración en cuanta oportunidad se le ha cruzado, pero que no es percibida por la mayoría de la sociedad. Tampoco será simple para las autoridades comunales, muy especialmente Fernández, andar dando explicaciones sobre la poca simpatía y rencores que han “distinguido” la relación con Figal.

Fernández, Miguel Concejo Deliberante

Se abre una instancia política gubernamental hasta ahora desconocida, desde el renacimiento de la Democracia en 1983, en el distrito de Trenque Lauquen. Hubo escarceos en la gestión de Feito, cuando resolvió desertar del FPV, pero no llegaron a este nivel de confrontación.

El radicalismo gobernó desde 1983, hasta el 2007. Después de un interregno de ocho años volvió al poder municipal, en el 2015. Pese a las derrotas que le infligieron en las urnas, nunca tuvo rupturas. Ni siquiera cuando Barracchia resolvió encolumnarse con el Frente para la Victoria.

Ahora se rompió con el pasado, se complica el presente y pueden aparecer nubarrones muy oscuros con respecto al 2019.